miércoles, 19 de octubre de 2011

Los 10 mandamientos del perfecto estúpido docente.

Y habló el MEP todas estas palabras, diciendo: Yo soy tu empleador, que te saque de las tierras infértiles de universidades de garaje donde obtuviste tu título al por mayor y de las tierras mal usadas de las facultades de educación donde gobiernan los fariseos del conocimiento. Y dijo el MEP, vengan a mí todos los mediocres, los cansados de pensar, los desinteresados por la profesión, los codiciosos del dinero fácil, los tomadores, acosadores y otros. Dejad, dijo viendo el horizonte, que vengan a mí todos estos y más que yo os daré mi reino, interinazgo y hasta propiedad. Y los buenos cada vez fueron menos, en tierras del Sodoma Servicio Civil y Gomorra de Direcciones Regionales se ratificaron los visados para que el reino del MEP se poblara de estos nuevos trabajadores. Tantos fueron que, sin publicación ni publicidad, el santísimo MEP escribió los siguientes mandamientos en las tablas invisibles de cotidianidades de salones de profesores, aulas, pabellones y cualquier otro lugar. 1. No tendrás más empleador que yo, por los siglos de los siglos trabajarás para mí sin mayor expectativa de salir de mi planilla. 2. No te harás imágenes ni semejanza de lo que hay arriba de la pedagogía crítica, debajo de las revoluciones sociales ni cerca de la justicia pedagógica y social. 3. Te inclinarás frente a cualquier imagen de autoridad (directores, asesores, directores regionales, mandos medios, etc), y la honrarás, porque yo soy tu empleador, fuerte y poderoso, que castiga la dignidad y valentía de sus docentes con nombramientos crueles o la ausencia de cualquier nombramiento hasta por el cuarto concurso de los que no se agacharon ante el poder. 4. No tomarás el nombre del Ministro, ni cualquier otra autoridad, sin adjetivos de don o señor, porque no dará el MEP por inocente a quien no reconozca la jerarquía hasta en las palabras. 5. Acuérdate que los feriados y los congresos sindicales son sagrados para viajar y descansar. 6. Trabajarás un máximo de 44 lecciones por semana, pero harás toda tu obra para evitar cumplirlas, incapacitándote, organizando actos cívicos u otras actividades, fingiendo reuniones u oculto en algún lugar de la institución. 7. Honra a tú director y demás personal administrativo para que tus días se acorten, tengas ventajas y permisos, así como para evitar el acoso laboral o el cese de nombramientos. 8. No pensarás. 9. Hablarás contra tu prójimo (colegas) y estudiantes, incluso usando falso testimonio. 10. No codiciarás el esfuerzo de tu prójimo, ni la entrega a tiempo de planeamientos didácticos, ni las llegadas puntuales a clases, ni su participación en comisiones de la institución, ni nada que implique responsabilidad y entrega. Adicionales Odiarás a tus estudiantes como a ti mismo, expresa todas tus decepciones y frustraciones contra ellos. Utilizarás todo tu poder (boletas, evaluaciones, etc) para reprimir, castigar y amenazar a tus estudiantes. Y te sentirás bien, poderoso y majestuoso. Acosarás sexualmente a tus estudiantes, hombres y mujeres, con el objetivo de tener relaciones sexuales y hacerlas públicas en tus círculos de amigos. Contarás tu vida privada a estudiantes y colegas y, en la medida de lo posible, mantendrás relaciones carnales con tus colegas. Caerás en vicios y en fiestas semanales, siempre acompañado de tu prójimo (colegas) sin mayor preocupación ética ni moral. Estarás atado a deudas con Caja de Ande, Tarjetas de Crédito y hasta la Sociedad de Seguros del Magisterio. Acusarás de todos tus males a otras personas e instituciones. Matarás la inteligencia de tus estudiantes. Pedirás prestado a tu prójimo. Traicionarás a tu prójimo por cualquier beneficio que te den los mandos medios. Y así habló el MEP, y así miles se comportaron. Palabra Ministerial. Amen

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